Desde el Comité de Género de Bienestar Universitario expresamos nuestro más firme rechazo ante la agresión sufrida por nuestra compañera Daniela Bouret, integrante de este Comité, durante su participación como panelista en el programa Buscadores, emitido el día 16 de julio.

Las expresiones del panelista no pueden justificarse jamás como parte de un intercambio de opiniones. Hacer referencia a la posibilidad de que una mujer sea golpeada para desacreditarla, intimidarla o silenciarla constituye una manifestación de violencia basada en género (VBG).

Lo ocurrido es un ejemplo de las formas de disciplinamiento a las que están sometidas las mujeres en las que cuando una mujer plantea una opinión o interpela se intenta desautorizarla mediante la burla, la humillación o la agresión. La VBG, en cualquiera de sus manifestaciones, no puede ser tomada como una “broma” ni utilizada como un recurso para imponerse en una discusión. Su gravedad exige una respuesta clara, especialmente cuando estas expresiones se producen en un medio de comunicación y alcanzan una amplia difusión pública.

No es menos grave el silencio de quienes presenciaron la situación. Callar, no cuestionar o continuar el intercambio como si nada hubiera pasado no constituye una posición neutral, sino que contribuye a naturalizar y validar la agresión.

Estos silencios forman parte de los pactos patriarcales que permiten que la violencia se reproduzca y permanezca sin respuesta.

Las declaraciones posteriores del panelista, presentadas como disculpas, tampoco mostraron un verdadero reconocimiento del daño causado. Sus palabras estuvieron destinadas principalmente a las figuras masculinas de su entorno (su pareja y a su hijo), nuevamente poniendo a la mujer en una posición de inferioridad, porque el respeto que merece no depende de su vínculo con ningún hombre. Una disculpa seguida de justificaciones no es una disculpa. Si no se asume la responsabilidad por la agresión, no existe un verdadero arrepentimiento.

Queremos transmitirle a nuestra compañera que no está sola, que valoramos su voz y su compromiso, y la acompañamos ante una situación que nunca debió atravesar. Asimismo, hacemos extensiva nuestra solidaridad a todas las mujeres que atraviesan situaciones de VBG en el ámbito de la comunicación, dado que, en las últimas semanas, lamentablemente, este tipo de hechos se ha reiterado. Defender el derecho de nuestra compañera a la palabra es también defender el derecho de todas las mujeres a participar en los espacios públicos sin ser intimidadas, humilladas o silenciadas.

Asimismo, como integrantes de la Universidad de la República, reafirmamos el compromiso institucional con la construcción de espacios libres de violencia y discriminación, donde la igualdad de género, el respeto por los derechos humanos y la libertad de expresión puedan ejercerse plenamente. La participación de las mujeres en los ámbitos académicos, laborales, políticos, sociales y de comunicación es un derecho que debe garantizarse en condiciones de respeto y sin ningún tipo de violencia o intimidación. Cada episodio de violencia basada en género constituye un obstáculo para el ejercicio pleno de esos derechos y una amenaza para la calidad democrática de nuestra convivencia.

Creemos que lo sucedido debe formar parte de una discusión más amplia sobre la responsabilidad de los medios de comunicación y de quienes participan en estos espacios. Reconocer la VBG cuando ocurre, no permanecer indiferentes y cuestionar las prácticas que la naturalizan son pasos necesarios para construir espacios de comunicación y debate libres de violencia.

Comité de género

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