Las mujeres afrodescendientes transforman la universidad todos los días.
En el marco del Mes de la Afrodescendencia, la Universidad de la República reafirma su compromiso con la construcción de una universidad antirracista en las acciones, inclusiva y libre de toda forma de discriminación. El 25 de julio, Día de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora, nos invita a reconocer que las trayectorias de las mujeres afrodescencientes no solo forman parte de la vida universitaria: la transforman cotidianamente.
Cada una de sus experiencias, saberes, investigaciones, prácticas profesionales y recorridos estudiantiles amplía la mirada de la Universidad y contribuye a construir una institución más diversa, más democrática y comprometida con la justicia social. Escucharlas, respetarlas y comprender la historia de la cual devienen, se vuelve crucial en los tiempos actuales donde aún persisten discursos que promueven racismo y sexismo. Su legado nos convoca a luchar por el reconocimiento de su importante presencia, que es tarea de todas y todos, todos los días.
Una universidad que aspira a garantizar el derecho a la educación también debe interpelarse permanentemente sobre las desigualdades raciales y de género que aún persisten y trabajar para remover las barreras que limitan el acceso, la permanencia y el pleno ejercicio de derechos.
Una campaña que reconoce y coloca en el centro a las estudiantes afrodescendientes
Celebramos en su día a todas las mujeres afrodescendientes, a través de los retratos y narrativas de algunas de las estudiantes afrodescendientes que componen la comunidad universitaria, asumiendo el compromiso de la necesidad de seguir profundizando acciones.
Como expresan las propias estudiantes afrodescendientes de la Udelar, la educación es el mayor enemigo de los prejuicios y la ciencia no debe tener lugar para el racismo. Esa convicción orienta el compromiso institucional de seguir promoviendo políticas, espacios y acciones que contribuyan a una universidad donde todas las personas puedan desarrollarse en igualdad de condiciones.
Este día también nos recuerda que el camino recorrido ha sido fruto de la organización, la resistencia y el liderazgo de las mujeres afrodescendientes. Pero, al mismo tiempo, nos convoca a reconocer que todavía existen brechas y desafíos que requieren respuestas colectivas. Construir una universidad antirracista implica transversalizar la perspectiva étnico-racial en la enseñanza, la investigación, la extensión y la gestión universitaria, así como escuchar y valorar las voces y experiencias de quienes históricamente han enfrentado múltiples desigualdades.













