La actividad, organizada por la Comisión Permanente de Procesos y Condiciones de Estudio, Trabajo y Medio Ambiente Laboral (PCET-MALUR), reunió a especialistas, representantes gremiales y equipos técnicos para reflexionar sobre la salud mental, las condiciones de trabajo y estudio, y los desafíos institucionales para fortalecer el bienestar de la comunidad universitaria.

El jueves 4 de junio se realizó en el Salón Polifuncional 1 del Edificio Clotilde del Campus Luisi Janicki la jornada “Cómo construir entornos de trabajo y estudio psicosocialmente saludables en la Udelar”, organizada por la Comisión Permanente de Procesos y Condiciones de Estudio, Trabajo y Medio Ambiente Laboral (PCET-MALUR) en el marco del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

La apertura contó con la participación de la prorrectora de Gestión, Dra. Ing. Laura González, quien acompañó una instancia de reflexión e intercambio centrada en los desafíos que enfrentan las instituciones para promover condiciones de trabajo y estudio que favorezcan la salud y el bienestar.

Posteriormente tuvo lugar una mesa redonda integrada por la Lic. Graciela Loarche, del Instituto de Psicología de la Salud de la Facultad de Psicología; representantes del Observatorio de Comportamientos Profesionales de la Facultad de Medicina; Marcia Silva, en representación de la Agremiación Federal de Funcionarios de la Universidad de la República (AFFUR); y el equipo multidisciplinario del Área Salud de la Comunidad Universitaria del Servicio Central de Inclusión y Bienestar Universitario (SCIBU).

Fortalecer escuchas y mejorar mecanismos de articulación

Durante su exposición, el equipo del Área Salud presentó una reflexión sobre la situación actual de la salud en la comunidad universitaria a partir de la experiencia cotidiana de trabajo con estudiantes, docentes y funcionariado.

Entre los principales aspectos señalados se destacó la creciente complejidad de las situaciones que llegan a los equipos técnicos, donde confluyen dimensiones organizacionales, vinculares, sociales y subjetivas que requieren respuestas integrales e interdisciplinarias. Asimismo, se advirtió que los recursos humanos y materiales disponibles muchas veces resultan insuficientes para desarrollar estrategias sostenidas de prevención y promoción de salud, lo que obliga a concentrar gran parte de los esfuerzos en atender situaciones urgentes.

Las y los integrantes del Área Salud señalaron además la necesidad de fortalecer la escucha institucional y mejorar los mecanismos de articulación entre servicios, equipos técnicos y jefaturas para que las recomendaciones y aprendizajes acumulados puedan incorporarse efectivamente a las dinámicas institucionales.

Aumentan casos de trastornos mentales y del comportamiento

Uno de los datos que generó mayor preocupación estuvo vinculado a la evolución de las causas que motivan las juntas médicas en la Universidad. Según la información presentada por el equipo, los trastornos mentales y del comportamiento han aumentado sostenidamente en los últimos años y actualmente superan a las patologías osteomioarticulares como principal motivo de intervención. De las aproximadamente 220 juntas médicas realizadas durante 2025, cerca de 100 estuvieron asociadas a trastornos mentales y del comportamiento. En la exposición se aclaró que si bien es un dato relevante, debe quedar claro que estas patologías no necesariamente están asociadas a aspectos vinculados al espacio laboral.

A partir de estos datos, el equipo planteó la necesidad de avanzar en herramientas que permitan identificar de forma temprana situaciones vinculadas a conflictos laborales y factores de riesgo psicosocial presentes en los ambientes de trabajo y estudio. También se destacó la importancia de generar estrategias preventivas que permitan intervenir antes de que los problemas deriven en afectaciones significativas de la salud.

Entre las recomendaciones presentadas se subrayó la necesidad de fortalecer el trabajo interdisciplinario, profundizar la comunicación entre los distintos servicios universitarios, ampliar las acciones de sensibilización y consolidar una perspectiva que entienda la salud como una responsabilidad colectiva.

En el cierre de la exposición, Gustavo Fernández, director del Área Salud de la Comunidad Universitaria, destacó el valor del trabajo conjunto y del compromiso cotidiano de quienes integran los equipos técnicos. “La salud es una responsabilidad colectiva y debe también ser abordada desde ese lugar”, señaló, al tiempo que remarcó la importancia de construir respuestas institucionales articuladas que permitan avanzar hacia entornos de estudio y trabajo más saludables para toda la comunidad universitaria.

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