En esta fecha, la Universidad de la República reafirma su compromiso de avanzar hacia una institución plenamente inclusiva. Construir una Udelar accesible implica transformar prácticas, asegurar apoyos, adaptar entornos y reconocer que la diversidad enriquece a la comunidad universitaria. En este marco, la Universidad avanza hacia la aprobación de un Protocolo de actuación para una Universidad inclusiva, una herramienta clave para orientar y garantizar derechos en los ámbitos educativo y laboral.
Los datos del FormA evidencian la relevancia de este compromiso: el 28,1% del funcionariado TAS declaró tener alguna dificultad y el 3,7% una dificultad severa; en el funcionariado docente estos valores son 24,8% y 2,3%, respectivamente; mientras que entre estudiantes de grado se registran 29,9% con alguna dificultad y 3,3% con una dificultad severa. Más allá de las cifras, es importante reconocer que la discusión no puede quedar restringida a lo estadístico: también debemos interrogarnos sobre por qué muchas personas con discapacidad no acceden a la educación universitaria, y una de las causas posibles es la persistencia de barreras que limitan la accesibilidad educativa.
Acciones del Servicio Central de Inclusion y Bienestar Universitario
Bienestar Universitario desarrolla políticas y servicios concretos que contribuyen a una educación accesible. Entre ellos se destacan:
- el servicio de intérpretes de lengua de señas uruguaya para estudiantes sordos/as;
- la incorporación de criterios de comunicación inclusiva en sus producciones institucionales;
- el Programa de Becas, que incluye la beca de transporte accesible;
- el Programa de Inclusión y Fortalecimiento del Bienestar, que brinda el bono de transporte accesible y el bono para la compra de materiales accesibles.
- el Área Salud de la comunidad universitaria, a través del equipo psicosocial, elabora informes de educación inclusiva por adecuaciones curriculares, y el equipo de Salud Ocupacional, (técnicos prevencionistas) en el acompañamiento de las trayectorias laborales y la construcción de estrategias de inclusión laboral.
Asimismo, se implementan propuestas específicas para la comunidad sorda, como talleres de primeros auxilios dictados en LSU. Bienestar integra la Retedis y participa activamente en la Comisión Central de Inclusión en Discapacidad, aportando a los procesos de transformación institucional.
Balance y aportes de la Retedis
La Red Temática de Discapacidad, creada por el CDC en 2008 e integrada desde 2022 a la Secretaría de Comunidad Universitaria, ha sostenido un trabajo permanente para impulsar políticas de inclusión en la Udelar. Entre sus acciones más recientes destaca su participación (junto a otros actores) en el proceso de elaboración del Protocolo de actuación para una Udelar Inclusiva y la realización de un relevamiento institucional sobre educación inclusiva, orientado a conocer cómo los servicios abordan las situaciones de discapacidad en sus comunidades.
El relevamiento, desarrollado entre marzo y junio de 2024, recogió información de Facultades, CENURES y otras áreas sobre la existencia de protocolos, dispositivos de seguimiento, relevamiento de estudiantes y propuestas de formación en inclusión y accesibilidad. Los resultados muestran avances significativos, como la expansión de cargos especializados, el aumento de comisiones y equipos de apoyo, y la incorporación del enfoque de inclusión en varios ámbitos académicos y de gestión. Al mismo tiempo, evidencian la necesidad de actualizar prácticas, ampliar la formación y fortalecer instrumentos para asegurar trayectorias educativas y laborales libres de barreras.
Hacia una Udelar inclusiva
La Udelar cuenta con capacidades institucionales consolidadas para profundizar este camino: equipos técnicos, comisiones cogobernadas, referentes, unidades de apoyo y diversas experiencias en los servicios. Sin embargo, seguir avanzando implica asumir la transformación cultural necesaria para desmontar prejuicios, superar prácticas discriminatorias y garantizar los apoyos adecuados para estudiantes, docentes y funcionariado en situación de discapacidad.
En este 3 de diciembre, Bienestar reafirma su compromiso de participar activamente en este proceso colectivo. Una Udelar inclusiva y anticapacitista no es solo un horizonte institucional, sino una responsabilidad compartida para garantizar el derecho a la educación y el trabajo en igualdad de condiciones para todas las personas.

