La propuesta presupuestal de la Universidad de la República (Udelar) para el período 2020-2024 fue presentada ante la Comisión de Presupuestos integrada con Hacienda de la Cámara de Representantes por el rector Rodrigo Arim y autoridades universitarias el 1° de octubre. El rector destacó que la Universidad «ha elegido» y como resultado, «hoy puede hacer más cosas por el país».

Arim explicó a los legisladores que la Udelar no realiza simplemente un pedido presupuestal sino una propuesta al país. Esta se basa en una elaboración programática que llevó más de un año de trabajo, generada en el intercambio entre los distintos colectivos universitarios, abarcando las tres funciones de la institución y los diversos planos de su actividad. 

En primer lugar, el rector detalló «qué hace la Udelar con el apoyo y esfuerzo de toda la sociedad». Señaló que es necesario rendir cuentas de los logros y las carencias de la institución, y al respecto repasó varias cifras. La Udelar tiene casi 140.000 estudiantes de grado y 9200 de posgrado; ofrece 160 formaciones de grado –87 de estas en el interior- y 314 de posgrado. En la institución trabajan 10.256 docentes y 6408 funcionarios técnicos, administrativos y de servicio. Agregó que se otorgan más de 5800 becas a estudiantes de grado y 175 a estudiantes de posgrado.  

También aportó datos sobre la infraestructura física de la Udelar, la actividad del Hospital Universitario y el crecimiento de los servicios del interior, agregando que los Centros Universitarios Regionales son «construcciones recientes, importantes y con resultados claros pero por recientes, frágiles». 

Se refirió a la población estudiantil, que viene aumentando a tasas importantes y «en la última década casi se duplicó». Además, la Udelar concentra el 86% de la matrícula universitaria en Uruguay. Destacó también el aumento de las ofertas de grado: se crearon 82 nuevas en 20 años, muchas en colaboración con CTEP- UTU y con la UTEC, sin embargo siguen existiendo algunas con cupos y otras no pueden implementarse por falta de financiamiento. También destacó la creación de ofertas de posgrado y el crecimiento de los ingresos y egresos en este nivel. 

Contra el abandono

Arim expresó que igual importancia tiene haber logrado «la modificación de todos los planes de estudio de grado de la institución», que se han vuelto más flexibles, permiten circulación transversal y «son también un antídoto contra el abandono». Esta transformación, junto con el uso de instrumentos específicos de apoyo a la permanencia de los estudiantes, ha dado resultados concretos porque «se ha logrado un incremento sistemático y sostenido de los egresos» y esto puede decaer si la asignación de los recursos se estanca, afirmó. Agregó que la proyección del crecimiento de la matrícula universitaria indica que en 2024 la población de estudiantes de grado llegará al menos a 145.000.

El rector detalló la variedad de becas que otorga la Udelar a estudiantes de grado y señaló que en los últimos cinco años aumentaron mucho más las solicitudes que las becas otorgadas. El hecho es preocupante y se agrava con las consecuencias sociales y económicas de esta crisis sanitaria; en el país se requieren políticas contracíclicas «que sostengan a los jóvenes que quieren estudiar cuando sus hogares no pueden hacerlo», afirmó. 

Defendió también la política de becas de posgrado de la institución, porque «son instrumentos centrales en el mundo académico». La Udelar viene apoyando esta línea con más fondos e incluyó recientemente las becas de posdoctorado, pero estas no podrán financiarse a partir de 2021 si se aprueba la propuesta presupuestal del Poder Ejecutivo, afirmó. 

Arim destacó que la Universidad «está en todo el país» y el ingreso de estudiantes en el interior representa el 14% del total, mientras que en 2000 ese porcentaje era del 4%. Además, estos provienen de contextos más vulnerables que la población estudiantil universitaria general. Mencionó varias carreras que se dictan exclusivamente en el interior, «con lo cual hoy hay jóvenes migrando de un departamento a otro para formarse, que eventualmente se quedarán en ese u otros puntos del interior». 

El desarrollo en el territorio tuvo como pilar fundamental «la generación de capacidades locales», para contar hoy con un contingente de docentes e investigadores con alta dedicación horaria radicado en los departamentos, con nuevos edificios que incluyen laboratorios y equipamientos de última generación para la investigación. 

«El meollo de las frustraciones»

Respecto a los salarios universitarios, expresó que la Udelar es una de las instituciones que peor paga a sus profesionales al ingreso y que «los salarios son señales». En este rubro la restricción presupuestal que propone el Poder Ejecutivo puede afectar la calidad de la enseñanza, «vamos a llegar al final del período con la peor relación de los últimos 15 o 20 años entre  horas docentes y estudiantes» advirtió Arim.

También defendió el Régimen de Dedicación Total (RDT) docente, al que describió como «absolutamente clave». Ofrece una compensación salarial a quienes se dedican exclusivamente a la enseñanza e investigación y constituye «el principal instrumento que tiene el país» para que los jóvenes formados puedan acceder a desarrollar su creatividad y capacidades en Uruguay. La Udelar ha fortalecido el RDT en los últimos años y ha logrado que crezca más entre los de grados 2 y 3, «es donde están los docentes más jóvenes, es ahí donde vamos a tener el meollo de las frustraciones» si no tenemos recursos, explicó Arim.

Reafirmando la importancia del RDT para el país, expresó que el Grupo Asesor Científico Honorario del gobierno nacional para el control de la epidemia de COVID-19 está integrado por 57 académicos formados en la Udelar, muchos de los cuales acceden al régimen. También enseñó una fotografía del equipo de jóvenes científicos liderados por Gonzalo Moratorio y Pilar Moreno que desarrolló el test diagnóstico nacional de COVID-19, y señaló que con un presupuesto congelado «les estamos dando la señal de que no van a poder permanecer en la institución». 

Arim repasó los aportes sustanciales de la Udelar al control de la epidemia en nuestro país, que además de los tests mencionados comprendió el desarrollo e impresión 3D de hisopos nacionales, la reparación de ventiladores mecánicos, el procesamiento de más de 20.000 muestras entre el laboratorio del Hospital de Clínicas y los de las sedes universitarias de Salto, Tacuarembó y Rocha. Esto fue posible «gracias a la infraestructura y a las capacidades que teníamos instaladas», afirmó.

Es preciso recordar que el presupuesto universitario estuvo básicamente estancado desde 1990 a 2006 y «cuando comienza a crecer es cuando comenzamos a tener nuestros logros sistemáticos, relevantes y sustantivos», afirmó el rector. Agregó que entre la ley de presupuesto y las rendiciones de cuentas, en los últimos dos quinquenios se otorgó a la Udelar el 43 % y 19 % de lo que solicitó, respectivamente

Siete líneas

La segunda parte de la presentación se enfocó en las líneas de desarrollo que la institución considera «imprescindibles para que tengamos más Universidad al servicio del país», explicó el rector. La propuesta presupuestal se organiza en torno a siete programas, al respecto Arim pidió enfáticamente a los legisladores que el tratamiento presupuestal se realice con base en la estructura de programas elaborada por la Udelar, y no en la enviada por el Poder Ejecutivo, porque repite los programas del período anterior y «no son pertinentes ni adecuados para este quinquenio». A modo de ejemplo indicó que la Udelar vuelve a considerar el desarrollo en el interior como un programa aparte.

Programa a programa, el rector enumeró qué aspectos se ponen en riesgo con un incremento presupuestal de 0%. Entre ellos, los programas de apoyo y acompañamiento a estudiantes, las nuevas carreras aprobadas y aún no instrumentadas y «la oportunidad de 500 docentes que podrían ingresar al RDT, estamos hablando de diez millones de dólares para todo el periodo, algo que le daría sustentabilidad al sistema científico nacional», enfatizó. 

También se vería afectada la mejora de la gestión universitaria, en la línea de la transformación y transparencia de la estructura institucional. Aseguró que en la Universidad «no somos autocomplacientes» y hay capacidad autocrítica sobre estos aspectos pero para esta transformación se requieren recursos, «el gasto por estudiante y por investigador en la Udelar son de los más bajos de la región», advirtió Arim.

Entre las líneas programáticas que podrían estancarse mencionó el avance en la accesibilidad inclusiva para personas en situación de discapacidad, tanto en términos edilicios como informáticos, así como también la atención a situaciones de acoso, violencia y discriminación «con estándares de calidad y seriedad adecuados». Con relación al Hospital de Clínicas (HC) reiteró un antiguo reclamo de la Udelar, el de su inclusión en el Sistema Nacional Integrado de Salud, enfocado en particular a servicios asistenciales que son muy importantes para el sistema pero superan los aspectos vinculados a la formación universitaria.

Respecto al programa de desarrollo de la Udelar en el interior, destacó que se solicitan «133 millones de pesos, casi la mitad de lo que el mensaje presupuestal del Poder Ejecutivo le otorga a la UTEC». Esta es bienvenida como socia en el interior pero que tiene una matrícula mucho menor, puntualizó. Arim marcó su preocupación por carreras muy importantes para el país que la Udelar quiere sostener con calidad académica, pero están «colgadas con alambre». Una de ellas es la de Doctor en Medicina Veterinaria y otra la de Doctor en Medicina, que por primera vez este año se instrumentó en forma completa en la región Litoral Norte (anteriormente solo se podía cursar allí algunos tramos). 

Sobre el tema el decano de Medicina, Miguel Martínez, agregó que 200 estudiantes se inscribieron este año para la carrera que se dicta en Salto y Paysandú, una cifra que evidencia que «había demanda». Señaló que costó mucho esfuerzo concretar esta idea, planteada «hace ya 30 años» y que debemos preguntarnos «cuánta gente a la que no le acercamos la oportunidad de estudiar, podría ser de una enorme contribución en el futuro del país».  

Martínez también se refirió al lugar que tiene el HC para nuestro sistema de salud pública. Advirtió que, debido a las consecuencias sociales de la crisis sanitaria, es necesario valorar la cantidad de usuarios «que van a emigrar desde el sistema semi-privado hacia los hospitales». El HC no solo brinda asistencia sino que incorpora tecnologías de la salud al país pero «depende de un rubro universitario», concluyó. 

Otro programa que se verá resentido sin incremento presupuestal es el del plan de obras y mantenimiento del patrimonio edilicio. Tomando en cuenta los últimos 20 años, Arim precisó que «duplicamos nuestra infraestructura, sin embargo vamos a llegar al mínimo histórico de m2 por estudiante al final del período». Respecto del programa de adecuación del salario real universitario, que también se verá afectado, afirmó que «trabajar en la Udelar vale menos que en otras instituciones del Estado, incluso de la enseñanza».

Profecía autocumplida

Arim expresó que «en el entendido que estamos en una situación crítica desde el punto de vista social y económico», la Udelar propone escalonar la asignación de fondos presupuestales con un aumento de 5% para 2021 y 8% en promedio anual para el resto del quinquenio. Al mismo tiempo considera que se deben evitar las normativas contenidas en el mensaje del Poder Ejecutivo que dificultan la ejecución de esos y otros fondos a los que accede la institución y la afectan en «su eficiencia como universidad pública».

En tal dirección, el rector dedicó parte de la presentación a observar algunos artículos de la propuesta del Poder Ejecutivo que no implican costos financieros para el Estado pero preocupan a la Udelar. Uno de ellos es el artículo 526, que deroga el artículo 4 de la Ley 19.788: este autoriza a la Udelar a mantener sus Fondos de Libre Disponibilidad «en las monedas o títulos de cualquier tipo según lo considere conveniente», así como a la realización de colocaciones e inversiones financieras con destino a financiar infraestructura edilicia. 

Estas herramientas, que buscan contrarrestar los efectos de la inflación, son utilizadas por universidades públicas y privadas de todo el mundo, explicó. Han permitido a la Udelar mantener el valor de fondos adquiridos a través de proventos, convenios, contratos de asesoramiento, fuentes internacionales de financiación, para utilizar en distintas etapas de proyectos de investigación, así como en la renovación de equipamiento científico, insumos de laboratorio, entre otros. Imponer de nuevo restricciones sobre estos fondos limitaría la eficacia en su ejecución, advirtió. 

El rector también cuestionó la intención de derogar el artículo 192, que permite «transferir al ejercicio siguiente los créditos asignados a inversiones que al 31 de diciembre no se hubieran ejecutado por razones fundadas». En el pasado esta norma habilitó a la Udelar a no perder fondos, por ejemplo los que iban dirigidos a proyectos edilicios que se retrasaron por causas ajenas a la institución. 

Otro obstáculo para la Udelar incluido en el mensaje del Ejecutivo está presente en el artículo que la excluye como beneficiaria de donaciones especiales y al mismo tiempo habilita a otras instituciones de enseñanza públicas y privadas a recibirlas. Esta normativa, que priva a la institución de recibir aproximadamente 800.000 dólares al año, «nos llama poderosamente la atención», no se comprenden las razones que la motivan, afirmó Arim. 

Además, se propone que la Udelar cuente con informes favorables previos del Ministerio de Economía y Finanzas o la Oficina de Planeamiento y Presupuesto para las trasposiciones del rubro de sueldos al de inversiones. Esta disposición agregaría «capas de complejidad y de control inespecífico» a la ejecución de fondos por parte de la institución. Arim explicó que las normas que serían modificadas han servido para optimizar los gastos e importantes inversiones que ha hecho la Udelar en el interior.

En definitiva, de aprobarse estas modificaciones operarían como «una especie de profecía autocumplida: si creemos que la Universidad es ineficiente, la vamos a hacer ineficiente», afirmó Arim.

Elegir y demostrar

Varios legisladores agradecieron la presentación, realizaron comentarios y preguntas. En general valoraron muy positivamente el desarrollo universitario en el interior y estuvieron abiertos a buscar las mejoras posibles a la propuesta del Ejecutivo. Lilián Galán (Frente Amplio) destacó que «la Universidad no pide sino que propone al país» y expresó que pudo apreciar claramente «cuánto gana el país cuando el presupuesto universitario crece». 

Ante consultas de los parlamentarios la decana de Ingeniería María Simon, realizó consideraciones sobre el financiamiento de las becas de posgrado: «entre la Comisión de Posgrado de la Udelar y la ANII hacen mucho menos de lo que se debería», porque solo se llega a becar unas 300 personas por año, y habría capacidad para dirigir unas 3000 tesis anuales. Las becas de la Udelar se sostienen con una transferencia del rubro sueldos al de gastos, para que puedan ser actualizadas. Añadió que las universidades del mundo, que se caracterizan por su actividad predominantemente intelectual, tienen un presupuesto mayoritariamente volcado a salarios.

Por su parte Gregory Randall, representante del orden docente en el Consejo Directivo Central, remarcó la importancia del RDT señalando que si el país no ofrece a esos jóvenes científicos la posibilidad de insertarse laboralmente, «estaría desperdiciando buena parte del dinero que invirtió en formarlos». Son personas que han completado su formación grado, maestrías y doctorados gracias a la Udelar y los estímulos del Sistema Nacional de Investigadores y la ANII. Por tanto sería «un contrasentido» que no continuaran investigando en el país. La importancia de este tema sobrepasa a la Universidad, afirmó, y sería ideal concebir «un plan nacional que garantizara la incorporación de esos recursos humanos altamente calificados, no solo en la Universidad sino también en empresas públicas y privadas a nivel nacional». 

El presidente de la Comisión Coordinadora del Interior, Rodney Colina, reforzó algunos conceptos sobre el desarrollo de Udelar en el interior. Con relación a los laboratorios instalados en Paysandú, explicó que allí trabajan investigadores del área de la química en vinculación directa con la industria agroalimentaria, realizando mapeos de pesticidas y fertilizantes en alimentos. «Estamos hablando de desarrollos universitarios que no solamente hacen al quehacer educativo sino que tienen una fuerte inserción en los problemas regionales del país». Agregó que la Universidad tiene una fuerte vocación de formación de recursos humanos, pero estos son finitos y si el país no destina los recursos solicitados para la educación, muchos deberán de emigrar para lograr sus objetivos. Indicó que en todo el mundo «el desarrollo territorial trae más desarrollo, no solo desde el punto de vista académico sino también desde el punto de vista del emprendedurismo». 

Arim afirmó que la Universidad «ha elegido», ha tomado decisiones y como resultado, «hoy puede hacer más cosas por el país, como ha quedado demostrado». Para esta propuesta presupuestal se marcaron prioridades tal como se ha pedido, remarcó, pero un incremento nulo generará un desbalance importante. Si no invertimos hoy en educación superior, vamos a  tener dificultades en la próxima década, aseguró.

Ver presentación de la Udelar a la comisión parlamentaria

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Video con declaraciones de Rodrigo Arim sobre esta presentación 

Fuente: Unidad de Comunicación de la Universidad de la República (UCUR)

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